¿Qué le hacía tan bueno?
La diferencia entre Drazen Petrovic y "el resto del mundo" era "su capacidad de trabajo", muy por encima de la mayoría. Ya desde su infancia en Sibenik, se pasaba 7 horas a solas con su balón de básket, luego cuando jugaba en la Sibenka convenció a su padre para que se hiciera responsable de la llave del pabellón municipal y poder de esta forma entrenar (Sobre todo hacer tiro) por la mañana (antes del colegio), a medio día y por la tarde antes de entrenar con su equipo. Su vida entera fue lucha, esfuerzo y trabajo, sólo vivía para el baloncesto. Amaba el baloncesto mucho más que cualquier otro jugador que lo ha jugado. Petrovic dijo sentirse miserable cuando no podía jugar ni entrenar. lo ganó TODO en Europa, en la NBA también lo hubiera ganado todo si la carretera no se lo hubiera llevado. Nos dejó una gran enseñanza para todos: "Con esfuerzo y dedicación se puede conseguir cualquier cosa"...
¡¡¡GRANDE DRAZEN!!!
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